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miércoles, 25 de abril de 2012

Athletic


Mañana se decide el pase a la final, pero pasemos o no pasemos una está contenta con este año que me han dado los bonitos. Las noches de ver los paridos en el sofá con el edredón de flores por encima y la camiseta sobre el pijama con taquicardias cada cinco segundos, los días de ver los partidos junto a San Mamés en tardes eternas,... y ojalá que venga una más, una para ver con el corazón en un puño, como la de mañana, pero mucho más bonito

martes, 24 de enero de 2012

Copa del rey


Yo una vez viví una final de la copa del rey, una final que Bilbao llevaba viviendo casi mes y medio antes, los cuartos, la semifinal, y la gran final. Me acuerdo de ese Bilbao repleto de banderas, bufandas y camisetas rojiblancas. de ese Bilbao con los bares llenos de gente que no había viajado a Valencia (incluso sin entrada), pero sobretodo me acuerdo de ese Bilbao lleno de sonrisas y esperanza.
Yo viví la final en un San Mames que hacía la ola cada dos por tres, con un nudo en el estomago y con los ojos abiertos como platos. El primer gol lo marcamos nosotros, y no he gritado y he saltado así en la vida, esa sensación de plenitud y alegría no la cambio por nada... después perdimos y terminamos todos de pie aplaudiendo y cantando los goles del Barcelona.





Así se me quedó la cara después del partido, después de ver llorar a los bonitos con una medalla colgada en el cuello, de llorar yo mientras todos los jugadores se abrazaban  y después de tener un dolor intenso en la palma de las manos de aplaudir como si se fuese a oír en Valencia.




Pero en Bilbao somos muy de celebrar... tanto, tanto que celebramos perder una final épica, contentos, acalorados y haciendo que los jugadores cabizbajos saliesen del autobús con los cristales tintados para recorrer medio Bilbao andando para terminar en el ayuntamiento emocionados.


Este año me gustaría tener otra final, y ver una copa más en las vitrinas del museo, pero si tengo que firmar ahora por llegar perder lo volvería a hacer, por que no hay cosa más bonita que los bonitos haciéndolo bonito.